Hablar de la garnacha en la zona del Alberche/Cebreros, es hablar de una uva muy racial, con una personalidad muy arraigada al terreno, a la climatología y la escarpada orografía de la Zona. Garnacha, una uva que necesita tiempo para conocerla, probarla, degustarla y una vez que te conquista, es un amor Salvaje, para toda la vida. (Contrasta con la vida tan acelerada y de temporalidad a la que estamos sometidos).La Garnacha, una vez que te enamora, nos trasmite una maravillosa fuerza embriagadora, que nos seduce y nos conquista para el resto de los tiempos.Habar de las gentes que durante decenas de años vienen trabajando los viñedos, sin mas recompensas que esos tragos de vino compartidos por las familias y amigos en pequeñas reuniones y celebraciones y casi siempre sin la mas mínima recompensa, ni para comparte un triste pañuelo que se seque el sudor de la frente del agricultor haciendo, celdas, arando, podando o vendimiando.Es triste pero así ha sido hasta ahora la recompensa del agricultor de la comarca.Por todos estos motivos, y desde la responsabilidad de dar a conocer todos los esfuerzos, un grupo de “Ilusos Útiles”, amantes del vino y de la zona, emprendimos la aventura de hacer una bodega en la zona.Era necesario recompensar a nuestros antepasados, que sintieran que su esfuerzo no fue en vano, que se podía hablar de que fruto de su trabajo dedicación, constancia, los vinos elaborados con la garnacha del Alberche/Cebreros, podrían tener nombre.!!!Que esas viejas cepas que han perdurado en el tiempo, gracias a su trabajo, sufriendo las inclemencias del transcurso de los años, podrían ser las protagonistas de un prometedor futuro vitivinícola de la comarca¡¡.
Que la constancia de nuestros antepasados fuera nuestro compromiso y un legado a los que nos sucedan.Por otro lado gentes de otras regiones, con tradición vitivinícola, se han llevado estas uvas para mezclar con las suyas, mezclándolas y consiguiendo vinos de gran calidad.Del mismo modo, se han vendido muchos derechos de viñedos, empobreciendo nuestras zonas para enriquecer otras, no habiendo informado oportunamente de estas practicas.Que técnicos de la administración, hayan dicho que estas garnachas son las mejores del mundo, pero que su elaboración no era la más adecuada.Era normal que así ocurriese, ya que el vino que se elaboraba, era para el consumo propio, y los medios de que se disponían, eran muy precarios.
Por todos estos motivos y con más corazón que cabeza, este grupo de amantes del vino y apoyados por Pascual Herrera, director de la estación ecológica de Castilla y León, la que nos une una gran amistad personal, emprendimos la aventura de hacer una bodega.Cuando hace seis años surge la idea de este ambicioso proyecto, no podíamos imaginar que hoy estaríamos comentando esta travesía. En un pequeño furancho/bodega comenzamos a elaborar las garnachas viejas de la zona del alto Alberche, controlando vendimias y fermentaciones, con unos medios aun muy precarios. Después de varios meses de crianza en barricas nuevas de roble francés y americano, y tras el reposo necesario del vino en la botella, descubrimos el resultado.
Este fue prometedor, ese aroma afrutado, esa fuerza embriagadora, esa entrada en boca para nada agresiva de la garnacha, muy al contrario, ese hermanamiento del tostado de la madera y la fuerza de la uva, hicieron que pensáramos en seguir con el proyecto adelante. En el año 2004 comenzamos la construcción de la bodega, con másilusión que recursos. Gracias al apoyo de pequeñas empresas constructoras de la comarca, que nos ayudaron a levantar esas rocosas paredes que hoy nos permiten salvaguardar este preciado contenido. Tenemos el continente hecho, la bodega, los documentos en regla, permiso, certificados de todo tipo, para poder elaborar.(La tarea no ha sido nada fácil). Con todo esto en regla, y con los técnicos apropiados, que elaborar una de las mejores garnachas del país. Acompañados por el mismo tesón y empeño que tuvieron nuestros antepasados para legarnos estas cepas. Nuestro reto es hacer un gran vino, que se referente de la comarca. Que los sumilleres de los restaurantes de Ávila, los abulenses en Madrid, etc., se sientan identificados con el.
Que no se arruguen a la hora de ofrecer un vino de Ávila, cuando sirven judías, chuletón, asados, etc.… y sientan el mismo orgullo a la hora de ofrecérselo a sus clientes. Ese es nuestro reto y el que queremos trasmitir. Es una labor de tiempo, de dedicación de trabajo, de constancia, la misma que hemos heredado de nuestros antepasados, la misma que queremos trasmitir a los que nos sucedan. Este trabajo que estamos realizando gentes de la comarca, seria mas valorado si fueran otros los que lo hicieran. Pues somos más de valorar lo que hacen otros y obviar o minimizar lo que nosotros hacemos. Nada va importar si conseguimos que este proyecto se conozca y se valore en la medida e ilusión con que se esta haciendo.
Hemos llegado hasta aquí un grupo de once personas, once, difícil, en una región donde es tarea complicada asociarse, donde proyectos de otra índole en otros tiempos, fracasaron, es muy complicado poner de acuerdo a tantas personas en una tarea común. Esperemos que esta vez empujando juntos, no sea la inercia lo que nos haga avanzar sino que, con el esfuerzo de todos avancemos en la misma medida que ilusión hemos puesto en el proyecto. Grupos empresariales vitivinícolas, tienen proyectos para elaborar en esta zona, bienvenidos sean.Agradezcámosles que inviertan en la comarca, que nos ayuden para darla a conocer. Aprendamos de ellos. Siempre y cuando todos empujemos en la misma dirección, administración, profesionales, agricultores, industriales, etc.
Estamos seguros que lograremos el fin que nos hemos propuesto. El producto que sacaremos al mercado, fruto del trabajo y el amor a la tierra, va a ser un referente de producto de calidad y orgullo para todas las gentes de la comarca del Alberche/Cebreros.
Juntos seguro que lo lograremos.
Navaluenga 8 de mayo de 2006
Rafael Mancebo Fernández
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